sábado, 12 de abril de 2014

Baile de sillas - cap. 4


BAILE DE SILLAS

Esta historia trata de una chica algo frustrada cuyo único sueño es bailar. Lo consigue al llegar al instituto nuevo en LA, la única pega es que para hacerlo ha tenido que mentir. Cuando llega al instituto ha tenido un problema en las piernas y va en silla de ruedas, al principio piensa que es un gran problema, pero descubre que gracias a ello encaja a la perfección y es totalmente aceptada por sus compañeros, cosa que rara vez le había pasado. Pensó que era su silla de ruedas lo que gustaba a la gente, así que aunque ya no necesitaba la silla, la seguía usando. Estuvo bailando con ella, cantando y encajó perfectamente en un grupo que se hizo famoso, no solo en el instituto, sino también a nivel estatal. Es en ese grupo donde conoce a una chica de la que se enamora, aunque al principio hay problemas por su miedo al rechazo, finalmente salen juntas y todo es perfecto, hasta el momento en el que la descubre bailando de pie y todo se desmorona. ¿Qué hará esa chica al saberlo? ¿Y la protagonista, volverá a bailar?



Cap. 4-

¡Madre mía! Esto está siendo caótico, no he parado ni un momento, Aly no me suelta, si no es en el ensayo, es en su casa, si no en el cine… Se ha empeñado en enseñarme todos los lugares divertidos de LA y se lo está tomando muy en serio. ¿A ver si al final sí va a entender?
Bueno, supongo que tengo muchas cosas que contaros, que hace mucho que no escribo, y es que esta semana, como ya he dicho, no he parado quieta, me he enganchado del brazo de Aly y simplemente me he dejado llevar. Hemos visitado todos los cines al aire libre, todos los pubs con buena música, unas cuantas salas de recreo gratuitas que están genial… Nunca pensé que en LA hubiera tantas cosas, además hemos visitado todos los sitios que dan facilidades a gente en silla de ruedas y hay de todo; desde restaurantes hasta salas recreativas y pistas de baile, pasando por parques con “carril-ruedas” y cines con sillas plegables para los acompañantes y una especie de frenos para que las sillas de ruedas no se muevan y puedas disfrutar de la peli.

En serio, estos sitios me han encantado, pero sigo pensando que es muy raro que Aly quiera pasar tanto tiempo a solas conmigo, porque cada vez que nos vamos por ahí a conocer LA y le digo de invitar a alguien más pone mala cara y dice que mejor que no, que la gente no entiende esos sitios. ¿Qué quiere decir eso? No sé, chicos, estoy realmente fuera de juego, no sé cómo quiere que reaccione… Pero es que es tan fácil estar con ella, reír, jugar... no sé, no sé, me vuelve loca, pero es con la que mejor me siento.

Bueno, que son las 8 y tengo que irme a clase, pero tenía que contároslo, nos vemos a la hora de la comida =)


Bueno, de nuevo comemos juntos los Rollernoters, así que el tema principal es la gran actuación del próximo fin de semana. Por si aún no os lo he contado, el finde que viene actuaremos en el bar de Aly y hasta hemos repartido entradas para los de clase y demás. Los chicos dicen que no va a caber tanta gente en el bar, y es que, al parecer, todos quieren ver cómo bailo con la silla. Estoy nerviosa, pero deseando que llegue el día, hemos preparado una coreografía genial y los pasos que tengo que hacer quedan muy vistosos y no son tan difíciles, así que creo que saldrá muy bien y a la gente le va a gustar.

-         Bueno, Ritmo de hierro, ¿tú qué dices? ¿vendrá Marie o no?
-         Estoy segura de que vendrá, Marco, pero no creo que sea por ti
-         Tan amable como siempre Ro, pero le he preguntado a Sofía.
-         Bueno, yo creo que sí, le di la invitación esta mañana y dijo que lo estaba deseando
-         ¿Cómo? ¿Que le habéis dado una entrada?
-         JeJeJeJe Ya ves, Raúl, es que la nueva es buena

¿Qué quiere decir eso que ha dicho Willow de que soy buena? ¿No tenía que haberla invitado? Pero si viene conmigo a clase y es majísima… Espera, quizá Marco quisiera invitarla él para ligar con ella… Pero si esa es de las mías, ¿qué hago? ¿Se lo digo? Creo que no, será mejor que lo descubra él solito. Pobre, que palo se va a llevar… Jejeje

-         Willow, ya te vale, se ha puesto roja. Tranquila, Sofía, es mejor que la invites tú, si lo intenta este, no viene ni de coña
-         Pero que majas que sois todas, ¿eh?
-         No te enfades, chico, al fin y al cabo has conseguido lo que querías, viene tu chica a vernos, a ver si al fin eres capaz de decirle algo
-         ¿Te gusta Marie? – se lo voy a decir, mejor yo que ella
-         Sí, Ritmo de hierro, me encanta. – parece derrotado, como si admitiera lo peor del mundo, no entiendo nada – Pero nunca me he atrevido a decírselo.
-         Bueno, yo que tú no le diría nada…
-         ¿Por qué no se lo va a decir?
-         Pues, porque… - joder, ¿cómo se lo explico? – Porque no creo que seas su tipo…
-         Campeón, te acaban de llamar feo – dijo Raúl tras una pequeña colleja a su amigo
-         No, no, nada de eso. Sólo que… bueno… no creo que ninguno de vosotros lo sea – señalé con la mirada a los chicos que estaban todos juntos a mi derecha.
-         ¿Pero por qué, Sofía? No lo entiendo

Joder, Aly, es normal que no lo entiendas, es precisamente eso, que ¡¡¡ella sí entiende!!! Se acabó, se lo diré tal cual lo acabo de pensar y que sea lo que dios quiera.

-         Digamos que ella sí entiende
-         ¿Entender el qué?
-         Madre mía, chicos, os lo intentaba de decir sutilmente pero veo que no lo pilláis. Que es..
-         Hola, guapa. Hola, Rollernoters. – Me acaba de interrumpir a mi espalda Marie, menos mal que no he acabado la frase.
-         Ho.. hola, Marie. ¿Qué tal todo?
-         Muy bien, quería hablar contigo un minuto, pero es que siempre estás con todo el grupo, así que perdón por interrumpir – mirando ahora al resto del grupo – ¿os la puedo robar un momento?

Que mono Marco, no puede ni hablar, se ha limitado a asentir…

-         Ahora os la devuelvo.


Bueno, os pongo en situación ya que no veis lo que está pasando, Marie ha cogido la silla y me lleva a algún lugar más tranquilo para hablar a solas. Es raro, me llevo bien con ella y tal, pero nunca hemos hablado mucho más de tres minutos y la mayoría de las veces sobre cosas de clase, así que no sé qué quiere decirme en privado.

Me ha traído a una sala medio derrumbada y que por fuera parecía una caseta abandonada, pero por dentro es precioso, de verdad. Tiene flores por todas partes, murales, cuadros, una pequeña mesa de estudio al lado de la ventana…

-         Bueno, bienvenida a mi pequeño rincón de paz.
-         Guau, es precioso. Si no supiera que está prohibido, diría que vives aquí, al fin y al cabo, tienes todo lo necesario – señalé un colchón con mantas que había en el suelo.
-         JaJaJaJaJa. Sí, bueno, la verdad es que paso aquí mucho tiempo así que es mi segunda casa. ¿quieres algo de beber? – sin esperar mi pregunta ha sacado de debajo de una gran enredadera unas latas de refresco y las ha puesto en la mesa.
-         Gracias…
-         De nada, supongo que te estás preguntando por qué estás aquí, así que, como siempre, iré al grano. Se rumorea por ahí que Aly y tú… ya sabes, que estáis muy juntitas siempre.
-         Sí, ¿es malo?
-         No, solo que… bueno… aquí todo se sabe, y Aly es muy maja y muy mona, pero no deja de ser la niña rica de LA y la niñita de papá que lo consigue todo.
-         Bueno, no estoy muy de acuerdo, pero ¿y?
-         Pues que si montáis un escándalo, que en este cole no es tal difícil escandalizar a la gente, quien saldrá dañada serás tú.
-         No lo entiendo, y… espero que no te moleste, pero… ¿qué más te da? A penas me conoces…
-         Eso es cierto, pero me gustas y no quiero que lo eches todo a perder ahora que acabas de llegar, enamorándote de alguien como ella.
-         ¡No estoy enamorada de Aly!
-         Tranquila, si es normal, yo también lo estuve, por eso te aviso, no se pasa bien, no es buena idea.
-         Espera, ¿tú y ella….?
-         Sí y no, es una larga historia
-         Me gustaría escucharla
-         Quizás otro día, hoy tienes que volver, la hora de la comida está a punto de acabar y los Noters te echarán de menos ya.
-         Sí, puede que en eso tengas razón.
-         De verdad que no lo digo por fastidiarte ni nada, me caes bien y acabas de llegar, aún tienes mucho que ver de LA y tienes que disfrutar de todo lo que estos estudios ofrecen…
-         Pero ¿qué tiene que ver eso con Aly?
-         Mira, mejor quedamos algún día y te lo cuento con calma, ya te he dicho que es una larga historia.
-         Vale, mañana por la tarde
-         ¿no has quedado con el grupo?
-         No, no hay ensayo hasta las 11, así que tenemos toda la tarde para hablar. Así que, ¿cómo quedamos?
-         JeJeJeJe ¿Eres directa, eh? Está bien, mañana a las 5 aquí.
-         ¿necesitaremos tanto tiempo? ¿no estarás exagerando un poco?
-         Créeme, quizá ni nos dé tiempo en 6 horas. Ahora vamos o llegaremos tarde a clase.
-         Está bien.


Me he ido directamente a clase porque no les he visto en la mesa. Aly me ha preguntado que qué quería Marie nada más he entrado en clase, pero no le he contado nada, le he dicho que algo de unos apuntes. Me siento mal por mentir a Aly, pero ¿y si Marie tiene razón? ¿Qué voy a hacer? Ya es tarde para no sentir nada por ella, es… bueno, es la hostia.


Se han acabado ya las clases y ya estoy en casa, haré los deberes a ver si me quito la conversación de la cabeza hasta que llegue la hora de la revisión y entre el doctor Carley por la puerta.


-         Buenos días, Sofía, ¿se puede?
-         Claro, doctor, pase.
-         Bueno, parece que esta pierna va mucho mejor
-         ¿Entonces podré salir de esta silla algún día?
-         Bueno, supongo que sí, pero de momento aún la necesitas, así que no la insultes mucho, además, según he oído por ahí, no te va tan mal con ella, ¿no?
-         No, pero me iría mejor sin ella.
-         Bueno, paciencia entonces. La cura ya está, ¿haces los ejercicios?
-         Sí, todos los días
-         ¿Y las pastillas?
-         Todas las mañanas
-         ¿Algún dolor o molestia que quieres que te mire?
-         No, todo bien
-         Entonces perfecto, sigue así y nos vemos la semana que viene
-         Gracias, doctor, hasta la semana que viene.
-         Y sonríe, Sofía, que es la mejor medicina, lo cura todo.
-         Eso dicen... Adiós, doctor Carley
-         Adiós, señorita Alonso.

Bueno, ya se ha ido, pero se ha hecho bastante de noche, así que mejor me voy ya a la cama. Espero que mañana Marie me explique todo, porque no sé yo si voy a ser capaz de dormir con esto rondándome la cabeza.

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